Cómo arreglar una persiana que no baja

Por cerrajerosautonomos.com

Las persianas son elementos principales de casi cualquier lugar y por ello que las mismas se encuentren en buen estado de funcionamiento es una necesidad imperiosa que se debe preservar. Ahora bien, como casi todo en la vida, una persiana está sujeta a un ciclo de vida útil, al desgaste y a las incidencias, por ello en muchas ocasiones será necesario saber, por ejemplo, cómo arreglar una persiana que no baja o que esta estropeada con carácter general. A continuación vamos a hablar sobre ello.

Mantenimiento de una persiana

Saber arreglar una persiana que no baja o que está dañada por otros motivos resulta imperioso, pero –como en casi todo también- conocer algunas medidas preventivas para evitar tener que actuar de forma sobrevenida resultará muy recomendable. Siendo así lo anterior, en este texto, antes de adentrarnos en la cuestión de la reparación de las persianas en sí misma, vamos a ver algunos aspectos relacionados con su mantenimiento.

Será con posterioridad cuando entraremos a analizar el modo de cambiar la cuerda de una persiana para que la misma pueda bajar y funcionar adecuadamente (y lo haremos primero centrándonos en la cuerda de una persiana en particular pues es uno de los eslabones más débiles de cualquier persiana), y luego ya nos dirigiremos a tratar sobre la cuestión de la reparación general de una persiana para casos menos concretos pero que debe llevar a conseguir que la misma baje también adecuadamente.

Centrando el asunto por ahora en el eslabón del mantenimiento de una persiana en primer lugar diremos que dicho mantenimiento debe ser realizado de forma regular. Una persiana no deja de estar formada por un conjunto de mecanismos y de elementos susceptibles al desgaste y que no resultan inmunes al paso del tiempo y por ello se debe revisar de forma periódica su adecuado funcionamiento. En condiciones normales, con una revisión anual bastará, incluso en muchos casos con una mera inspección visual podrá ser suficiente, pero en muchos otros casos el tipo de inspección y revisión deberá ser mucho más profunda.

Vista la necesidad de mantener adecuadamente una persona entonces corresponde señalar las partes más importantes a revisar. En este punto resulta lógico señalar a los elementos y mecanismos de enrollado de una persiana como uno de los puntos vitales y clave a señalar. Y resulta lógico señalarlo pues en todo el sistema de enrollado se encuentra uno de los elementos más susceptibles de sufrir deterioro y fallos tal y como se indicaba.

Comprobar el mecanismo de la persiana

La manera de inspeccionar y de revisar el sistema de enrollado de una persiana en particular (y de inspeccionar y revisar toda la persiana en general) dependerá muy mucho del tipo concreto de persiana que se tenga instalada y del tipo de construcción sobre la cual la misma esté montada opero con carácter general diremos que el procedimiento esencial será el de desmontar el embellecedor para dejar a la vista la cinta que hace subir y bajar la persiana y comprobar si la misma sigue bien reglada dentro del carril que le corresponde. En caso afirmativo pasaremos al siguiente punto, en caso negativo antes de proseguir se deberá volver a encarrillar la cinta de la persiana.

Comprobar las guías de la persiana

Concluido el punto anterior otro punto a revisar será el de comprobar las guías de la persiana. Uno de los grandes problemas con los que se pueden encontrar las persianas es el cúmulo de suciedad que se va posando en las mismas, para subsanarlo tan sólo será necesario realizar una limpieza y engrasado regular de las mismas.

Visualizar el tambor de la persiana

Cómo último paso general al mantenimiento básico de una persiana corresponderá detenerse uno en visualizar el estado del tambor de la persiana. En este caso simplemente será cuestión de comprobar que no existe obstrucción alguna en el mismo que le impida girar con normalidad.

Cómo arreglar una persiana que no baja a través de la cuerda

Visto el modo de mantener una persiana ahora llega el momento de ver como arreglar una persiana que no baja. Evidentemente se podrá entrar en detalles concretos pero tal y como ya puede imaginarse la misma fase de mantenimiento ya nos ha dejado muchos inputs clave:

  1. El primer paso será mirar si la cinta está encarrilada pues de no estarlo evidentemente la persiana no bajará, también deberá comprobarse el correcto engrasado de los carriles pues de lo contrario se puede llegar a atascar la persiana y dejar de bajar y deberá comprobarse la no existencia de bloqueos en el tambor pues de existir alguno la persiana no bajará o no lo hará correctamente y debería eliminarse el bloqueo.
  2. En el supuesto en el cual el problema de la persiana sea el de una persiana que no baja por un deterioro o daño en la cuerda de esta el paso esencial será el de cambiar la cuerda. Para cambiar la cuerda y encontrar entonces respuesta a la cuestión de arreglar una persiana que no baja deberemos empezar a situar la persiana en su punto más bajo, es decir, se deberá bajar la persiana al máximo.
  3. Con la persiana plenamente bajada de deberá descubrir la persiana quitando la tapa del encajonado de esta. Para quitar la tapa lo más normal es que con un simple destornillador nos baste, también puede ser que en lugar de tornillos en algún tipo de persianas nos encontramos con clavos. El supuesto de los clavos es más habitual encontrárselos en el caso de persianas antiguas, en las modernas no resulta habitual utilizar clavos para el cierre de las tapas de los cajones de las persianas.
  4. Con la tapa del cajón de la persiana abierta se deberá comprobar el estado de la cinta de la persiana. Esencialmente pueden darse dos escenarios: puede ser que la cinta está rota y que se tenga que sustituir la cinta por completo y puede ser que la cinta no esté rota y que la misma pueda preservarse.

En el supuesto de la cinta que necesita ser recolocada pero no sustituida por completo por estar rota lo que se deberá haber es proceder a su recolocación en la pieza que la tenga enrollada o recogida, para aquellos supuestos de complejidad en el colocado o de necesidad de sustitución completa la misma deberá ser retirada, en primer lugar, de su sistema de enrollado o recogimiento, luego proceder al desabrochado de la persiana de su eje, posteriormente subir el eje al cajón para finalmente volver a situar la cuerda de la persiana en su lugar realizando los anudados que resulten pertinentes.

Con lo anterior casi habremos finalizado pero se deberá acudir a la pieza de recogida de la cinta (no la del cajón, sino la de mano) y, después de levantar el freno, se volverá a colocar la cinta en el mismo. Dentro de este proceso la fase del tensado del muelle es crucial como crucial resulta que quede bien enrollada toda la cinta en todo su circuito.

Reparación de una persiana

Lo expuesto en el apartado anterior sirve sobre todo y muy especialmente para tratar el asunto de cómo arreglar una persiana a causa del –habitual- mal funcionamiento de la cuerda que la debe hacer subir y bajar. Pero existen otros problemas que pueden hacer que una persiana no sube ni baje, así si no se conoce del cierto el problema que aqueja a la persiana un buen proceso de reparación general de la misma sería el siguiente (todo entendiendo que cada caso particular requerirá una solución individualizada y diferente en algunos aspectos).

La caja que cubre el tambor y toda la persiana también deberá ser lo primero a desmontar. Esto es necesario para que el mismo siempre quede visible y se pueda trabajar en la persiana. Con lo anterior realizado se deberá subir al máximo la persiana para posteriormente bajarla al máximo.

Llegados a este punto deberá comprobarse el estado de las correas tensoras que sujetan las persianas al eje, en el caso de que las mismas presenten el más mínimo defecto o muestra de deterioro deberán ser sustituidas sin dilación.

Visualizado y modificado lo que se deba modificar en el anterior paso llegará el momento de trabajar en el cajetín de la persiana. Se deberá comprobar el estado de este y, dado su bajo coste, siempre resulta recomendable sustituirlo por uno de nuevo cada cierto tiempo pues es una de las partes que más se desgasta y falla. Atención con el nuevo modelo que se compra, si es el mismo que el preexistente ningún problema, pero de ser distinto deberá comprarse también una nueva “cuna” donde deberá situarse, una nueva “cuna” que resulte adaptada al nuevo modelo.

Con todo lo anterior ya tendremos respuesta a la cuestión de cómo reparar una persiana que no baja. A partir de todo lo mencionado tan sólo será necesario comprobar que la misma sube y baja correctamente, seguirla revisando periódicamente e ir rectificando y reparando todo aquello que se deba ir reparando y rectificando a lo largo de la vida útil de la persiana.

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